El crimen de Geraldine Moreno y la esperanza en la justicia Argentina
"Mi vida me la quitaron por completo. Yo tengo un pedacito de corazón, nada más”. Han pasado 12 años desde que los días de Rosa Orozco cambiaron para siempre. Su hija Geraldine, de 23 años, salía a manifestar cerca de su casa en Naguanagua, Venezuela, cuando oficiales de la Guardia Nacional le dispararon perdigones en el rostro. Geraldine fue trasladada inmediatamente a un hospital, pero murió tres días después. "Me duele muchísimo, porque perdí mucho. Esa sonrisa me la borraron, me la borraron físicamente, pero espiritualmente sigue ahí", lamenta.
Desde el 22 de febrero de 2014, Rosa no ha dejado...